Ana, la modelo, se ha encerrado en el baño. Ángel, su novio, está aporreando la puerta.
Angel- Abre la puerta!!!!!! Abre la puerta mala putaaaaaaaa!!!!!
Al igual que Ana, Ángel había descubierto que era un caníbal y ahora los dos se estaban peleando por el cuerpo del niño.
Angel- Si no compartes el niño conmigo te denunciare y ya sabes lo que le hacen a los caníbales que no respetan el tratado. – mas golpes a la puerta, luego silencio, luego mas gritos- abre cabrona, abre!!!!! Abreeeeeeeeeeeeee zorrooooooooooooon!!!!!!!
Mientras Angel sigue aporreando la puerta y gritando como un poseso, Ana, esta metida en la bañera de mármol blanco devorando frenéticamente a lo que queda aún del niño. Sus ojos están inyectados en sangre, su piel blanca esta salpicada por gotas de sangre, sus uñas están rotas por tanto desgarrar carne, sus mandíbulas trabajando a destajo, sus pezones erectos por la excitación del momento. Ya no se acuerda de que su sueño es ser modelo, ahora toda su atención está puesta encima del niño al que está devorando.
Angel está cansado, se le han acabado las fuerzas, sus golpes contra la puerta del baño cada vez son más débiles, sus nudillos están sangrando y cada vez be menos posible tirar la puerta abajo y arrebatarle el niño a su novia. Solo le queda una opción, si el niño no va a ser para el no lo será para nadie.
Al coger el teléfono le tiembla la mano pero el no es consciente de eso. Marca los números lentamente, asegurándose de no equivocarse. Al otro lado de la linea contesta un hombre.
Hombre- si?
Angel- verá señor, acabo de descubrir que mi novia es una caníbal.....
Hombre- y cual es el problema? Si no ha infringido la 1ª enmienda del tratado de Berlín no puedo hacer nada.
Angel- se trata precisamente de eso señor, ahora mismo está encerrada en el baño de nuestra casa devorando a un niño.
Hombre- y porqué me llama a mi y no a la policía?
Angel- porqué usted no los detiene, los elimina.
Hombre- entiendo....
Zacarias aprieta a fondo el acelerador de su viejo ford mondeo, a su lado Asunción “la guarra” mirando como Zacarías deja su móvil en el bolsillo de sus pantalones. En los asientos de atrás está Gregorio, pasándole la lengua por la cara al cadáver del marido de Asunción “la guarra”.
Zacarías- señora- dirigiéndose a Asunción- creo que hemos dado con su hijo y la caníbal que lo secuestró.
by David Meyhem
mañana un nuevo episodio de sociedad psicópata
martes, 29 de julio de 2008
SOCIEDAD PSICÓPATA capítulo 8
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1 comentarios:
Estimado David, respete y no discrimine.
Cariños y abrazos.
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